lunes, 24 de marzo de 2008

11.- Perspectivas y Teorías del concepto Documentación según Loosjes

El continuo progreso de la Documentación y la diversidad terminológica y su polisemia o ambigüedad, tras el impacto científico de Paul Otlet y La Fontaine, hizo que muchos autores y profesionales, interpretaran de diferentes formas el concepto documentación, tanto desde un punto de vista integrador, solapado, disyuntor o diferencial, respecto de sus profesiones en Bibliotecas, Archivos o Museos. En torno a este desarrollo, el primer autor que se fija en este problema terminológico será el holandés Theodor P. Loosjes, profesor de Información Documentaria en la Universdad de Amsterdam y autor de "On Documentation of Scientific Literature", obra en la que trata de identificar las diversas variantes y perspectivas del concepto Documentación mediante esquemas ideográficos, para tratar de armonizarlas todas tanto en su origen histórico como en su devenir.


Tal y como se muestra en el esquema, Loosjes interpreta una perspectiva en la que están íntimamente relacionadas la definición de documentación en la biblioteconomía y viceversa, en la que se circunscriben las definiciones por Superposición, Yuxtaposición y Subordinación. Por otro lado, establece una perspectiva de definiciones no relacionadas con la biblioteconomía, distinguiendo la Documentación Activa y la Documentación Pasiva. La primera como resultado del desarrollo de otros tipos documentales que llegan a competir con el libro, dado que cumplen mejor su papel difusor de información y novedades que, desde el siglo XVII serán las publicaciones periódicas de carácter científico, que requerirán de un control bibliográfico y un tratamiento de sus contenidos y artículos que no estaba contemplado en la catalogación tradicional y tampoco en el quehacer bibliotecario de la época. En referencia a la segunda, se da como resultado de las necesidades de información de terceros usuarios, habitualmente de otras áreas de conocimiento científicas como ciencias experimentales y ciencias tecnológicas.

Teniendo en cuenta que las aportaciones de Loosjes sobre el concepto documentación tratan de ser conciliadoras desde su base histórica, termina concluyendo con una doble perspectiva de la Documentación Activa y Pasiva, estableciendo sus límites tal y como refleja en su obra definiéndolo de la siguiente forma:
  • "Mientras el trabajo sobre una colección disponible de material se refiera a la colección, es, indiferentemente a un nuevo proceso, trabajo de biblioteca; si, por el contrario, se refiere a un tema específico (esto es, no a la totalidad de una colección), es documentación. Documentación es, por tanto, el vecino del trabajo de investigación, al que, en efecto, no preocupa a qué stock pertenece el material"
Finalmente establece un modelo de proceso documental teniendo en cuenta el enfoque de Documentación Activa y Pasiva. En dicho esquema se determina un proceso tetrafásico de 1) multiplicación documental, a partir de la génesis documentaria, desde el desarrollo de la obra manuscrita, hasta su adaptación y refinamiento para su publicación, 2) El material documental es procesado por la biblioteca y 3) tratado por la documentación, para su 4) distribución, utilización y consumo a partir de la recuperación de información, mediante la búsqueda de una determinada consulta.

Teniendo en cuenta la aportación de Loosjes, el Profesor López Yepes establece una clasificación que trata de reflejar mejor la diversidad de concepciones y puntos de vista de la documentacion, entendiendo una perspectiva Preinformativa que implica Preinformativa Biblioteconómica y Preinformativa Documental, estando en esta última dividida a su vez por la corriente de yuxtaposición y superposición ya definidas por Loosjes. Por otro lado entiende la perspectiva Informativa que es la que engloba las principales escuelas y corrientes de pensamiento a lo largo del siglo XX, a saber la escuela Anglosajona en relación al concepto de Information Science, Information Retrieval, Content Management y Record Management; la Escuela Alemana con Información y Ciencia de la Documentación; y la Escuela Soviética y el concepto de Informatika como nueva ciencia impulsada desde el VINITI.


martes, 11 de marzo de 2008

10.- El Tratado de Documentación de Paul Otlet

Paul Otlet y Henri La Fontaine asentaron las bases de la documentación moderna y de los sistemas repertoriales normalizados, así como el concepto de cooperación interbibliotecaria a nivel internacional. Pero no sólo crearon el proyecto RBU, OIB o la CDU. Concretamente Paul Otlet trabajó en el desarrollo del primer Tratado de Documentación. Se considera el primer documento que trata sobre la biblioteconomía y documentación, que sería publicado en Bruselas en 1934 bajo el título completo "Tratado de Documentación. El libro sobre el libro. Teoría y Práctica = Traité de Documentation. Le livre sur le livre. Théorie et practique" Consultar referencia completa.

Objetivos y Aspectos fundamentales:
  • El Tratado de Documentación está destinado a exponer las nociones relativas al libro y al documento. De esta forma, bajo el término Documentación se englobará cualquier actividad relacionada con el documento, como la Archivística, la Bibliografía, la Biblioteconomía o la Museología, entiendo de esta forma que Documentación es un término Integrador.
  • En relación a la explosión demográfica de los documentos, "su enorme masa, acumulada en el pasado, se acrecienta cada día, cada hora de unidades nuevas en número deconcertante, con frecuencia enloquecedora". Por lo que pone de relieve la necesidad de establecer un control sobre la documentación que se produce sin perder de vista la que con siglos de tradición fue elaborada; siendo en consecuencia un bien tangible pero intangiblemente imposible de aunar.
  • El Tratado está diseñado como un documento de base para el documentalista, de forma que pueda llevar a cabo su propio Manual de Documentación en su centro de trabajo. Téngase en cuenta que esto es posible, puesto que el texto del tratado está elaborado desde un punto de vista universal que permite dirimir todos los aspectos relacionados del libro mediante una Tabla Sistemática de Materias, que funciona a modo de índice de la obra y con la cual puede ser clasificada cualquier idea o aspecto relacionado con la documentación. Es por ello que el tratado tiene la intención de 1) Analizar, Ordenar, Sintetizar lo aprendido y lo conocido sobre el documento y todo lo que le concierne, así como promover nuevas investigaciones destinadas a ello. 2) Por otro lado pretende establecer unas formas documentarias, o tipologías documentales que Paul Otlet define en su obra como Tipos, Clases, Familias de Obras entiendo por ello los documentos biblográficos, las Compilaciones de textos, Catálogos, Tablas y Cuadros, Los tipos de Edición, Los Documentos Gráficos, Manuscritos, Mapas, Planos, Atlas, Iconografía, Grabados, Fotografía, Archivos, Música, Monedas, Sellos, Medallas, Fotogramas, Películas, Radiofonía, Televisión, Obras de Arte, etc. En conclusión es el primer autor de la documentación que establece una primera clasificación de tipologías documentales.

  • En el tratado también se define la figura de la Bibliometría, como "parte de la bibliología que se ocupa de la medida o cantidad aplicada a los libros" (aritmética o matemática bibliológica). Asimismo el término Bibliología en el tratado de documentación, tiende a desarrollarse como Documentología, para finalmente denominarse Ciencias del Libro y de la Documentación que deberían encargarse de clasificar y sintetizar los datos adquiridos en los entornos del libro, así como elaborar una serie de formas documentales que permitan poner de relieve el pensamiento científico o práctico desde un simple documento hasta el más complejo.
  • Determina que la Documentación tiene cuatro principales objetivos a saber:



    • El registro del pensamiento humano y de la realidad en elementos de naturaleza material, llamados documentos.
    • La conservación, circulación, utilización, catalografía, descripción y análisis de los documentos.
    • La elaboración de documentos complejos (secundarios o terciarios) a partir de documentos simples.
    • El registro de los datos de forma rápida, directa, exacta y sintética, procurando un saber enciclopédico universal.

  • Del tratado de documentación también se obtiene la máxima de cualquier documentalista a modo de desideratas: "1) Decirlo todo de una cosa; 2) Decirlo todo a una vez; 3) La verdad por encima de todo; 4) Bajo la forma más apta para ser comprendida". Para ello el documentalista se fijara en una realidad objetiva que está contenida en el documento, precisará un pensamiento objetivo como resultado de la reflexión de los datos del documento y Utilizará un lenguaje de expresión del pensamiento o cualquier otro instrumento que represente dicha realidad objetiva.

  • El objeto de la documentación es el ser documentado, como el objeto de la lógica es el ser de razón. De esta forma Paul Otlet, entiende que la documentación es una ciencia que corre paralela al desarrollo del conocimiento científico, proponiendo la definición de Documentación como "ciencia general, auxiliar de todas las demás y que les impone sus normas desde el momento en que ellas transmiten sus resultados en forma de documentos".

El Futuro de la Documentación según Otlet. La Hiperdocumentación





En el Tratado de Documentación de Paul Otlet, hay un capítulo en relación al futuro y anticipación del Libro en el que determina la Hiperdocumentación, y en el que aborda cómo será el libro universal, definiéndolo como la conjunción de los conceptos radio, televisión, películas, fotografía y texto. En este sentido el documental aquí referido, muestra algunas de las ilustraciones que en el tratado de documentación se exponen, demostrando que Paul Otlet manejaba la idea de Centro de Documentación Multimedia, y adelantandose medio siglo al desarrollo de la informática y casi un siglo al desarrollo de Internet[*] como medio en el que el texto, la fotografía, las películas o el video, así como el texto radiado pueden ser combinados para crear documentos. En este ejercicio de imaginación, Otlet define la clasificación como la clave del pensamiento y del documento, puesto que resulta vital como punto de acceso al mismo. Por ello intuye que la recuperación de información de la documentación estará determinada en gran medida por su clasificación para los diferentes componentes del libro universal. Estos aspectos son considerados como la aportación de Otlet al desarrollo de los nuevos avances técnicos en comunicación, información y documentación a lo largo de todo el siglo XX.

[*] No obstante pese a ser considerado un hombre que adelantó el concepto o significado de internet, no se ha de atribuir exclusivamente a él. Esto se debe a que existen otros grandes investigadores como Tim Berners Lee, que es el principal autor de la web tal y como se conoce actualmente. Pero unido a la web, habría que citar a algunos de los responsables de la idea de hipertexto, como Ted Nelson o Vannevar Bush.



Práctica de Análisis del Tratado de Documentación de Paul Otlet. 11/03/2008

a) Conociendo los principales aspectos y características del Tratado de Documentación de Paul Otlet, trata de describir las características y contenidos de cada uno de los puntos que viene determinado en la siguiente estructura.

Estructura del Tratado de Documentación.
  • Fundamentos o Herramientas de la Documentación.
  • Bibliología o Documentología.
  • Noción y Definición del Libro.
  • Historia del Libro.
  • Organización racional del libro y del documento.
  • Las leyes que afectan a la Bibliología.
b) Trata de ampliar y razonar los principios de la Documentación que Paul Otlet apunta en su Tratado. Qué significa cada uno de los enunciados en relación a las actividades que lleva a cabo el documentalista.

Principios de la Documentación.

  • Conocimiento de informaciones documentadas universales en cuanto a su objeto.
  • Seguras y Verdaderas.
  • Completas y Exhaustivas.
  • Rápidas.
  • Actualizadas.
  • De fácil Acceso.
  • Recopiladas, registradas y disponibles para su comunicación.
  • Difundidas ampliamente de manera pertinente.
c) Conociendo la estructura y los principios de la documentación según otlet, crees que se ajusta al concepto de cadena documental.

d) Describe cuál es el mecanismo y el futuro de la Documentación según Paul Otlet y razona que aspectos han cambiado desde su concepción hasta la actualidad.

e) Cuáles son los 6 puntos principales de la Tabla Sistemática de Paul Otlet. Especifica la Subdivisión General de cada nivel y comenta brevemente el 13 (Sobre la Bibliografía) y el 24 (Sobre las Tipologías Documentales).

f) Busca 5 Referencias Bibliográficas relacionadas con el Tratado de Documentación de Paul Otlet. Localiza 5 Recursos Web relacionados. Incluye las referencias utilizando las reglas de citación bibliográfica y de recursos electrónicos. Si necesitas ayuda, consulta las Normas Internacionales para elaborar e Interpretar citas bibliográficas ISO-690, disponibles en la red de la Biblioteca de la Universidad de la Rioja. Si necesitas más ejemplos e información, consulta El Modelo de Citas Bibliográficas de la Tesis Doctoral Hipertexto, elaborada por María Jesús Lamarca Lapuente. También se puede consultar Citación de Recursos Electrónicos.




Selección de Ensayos de Paul Otlet.

En internet archive se puede encontrar un documento poco común de localizar en las bibliotecas especializadas. Se trata de una selección de ensayos originales de Paul Otlet que en muchos casos preceden al propio Tratado de Documentación y que muestran el periplo de actividades bibliográficas que escribió, dejando constancia de su frenética actividad al frente del Instituto Internacional de Bibliografía. En esta obra poco conocida, el principal bibliógrafo de Paul Otlet, Rayward, aúna sus principales ensayos que se atienen a los siguientes temas:
    • Introducción a la Bibliografía.
    • La creación de un Repertorio Bibliográfico Universal.
    • Sobre la estructura de la Clasificación de Números.
    • Reglas para desarrollar una Clasificación Decimal.
    • La Ciencia de la Bibliografía y la Documentación. (1903)
    • Una nueva forma de libro: El libro Microfotográfico.
    • La reforma de las bibliografías nacionales y su uso en la Bibliografía Universal.
    • La organización sistemática de la documentación y el desarrollo del Instituto Internacional de Bibliografía. (1932)
    • La unión de las asociaciones internacionales: Un centro mundial.
    • Transformaciones en el aparato bibliográfico de las ciencias.
    • Sobre la organización del trabajo intelectual por la Sociedad de Naciones: Informe y resolución presentada por la Unión Internacional de Asociaciones.
    • La Organización Internacional de Bibliografía y Documentación (1920).
    • La conservación y la difusión internacional del pensamiento: El Libro Microfotográfico.
  • RAYWARD, W. Boyd. Organización Internacional y Diseminación del Conocimiento: Ensayos seleccionados de Paul Otlet = International Organisation and Dissemination of Knowledge: Selected essays of Paul Otlet. Amsterdam: Federación Internacional de Información y Documentación,1990. Disponible en: http://www.archive.org/download/internationalorg00otle/

jueves, 6 de marzo de 2008

09.- De la DDC (Clasificación Decimal Dewey) a la CDU (Clasificación Decimal Universal)

Artículo Corregido y Aumentado el 10 de Marzo de 2008

La Clasificación Decimal Universal de Paul Otlet, tal y como se puede averiguar en artículos anteriores, tiene su origen en la Clasificación Decimal de Dewey. Melvil Dewey había estudiado la forma en que otros autores y filósofos organizaban el conocimiento. Analizó las categorías de Francis Bacon (1561-1626), el sistema estructural de Hegel (1770-1831), las clases que establecían las clasificaciones en las bibliotecas públicas como la St. Louis Public School Library, que le permitieron llegar a plantearse:
  • "Cómo colocar los libros en una biblioteca de una format tan simple y comprensible que sean inmediatamente accesibles en una clasificación general en la que cada libro esté comprendido; y que no necesiten ser numerados de nuevo, aunque las estanterías estén abarrotadas"
Se tiene constancia de que el proyecto de Clasificación Decimal de Dewey, tenía como objetivo la reducción de tiempo, coste, trabajo o esfuerzo en preparar la organización de la los libros de la biblioteca, así como su clasificación. Tal y como se advertiría, el sistema se basaba en el empleo de 9 cifras en las que se asignarían áreas de conocimiento que se subdividirían sucesivamente en otras 9 clases subordinadas, quedando las subclases definidas por un dígito en el primer lugar decimal o en el décimo. Esto quiere decir que, cada posición decimal aumenta la especificidad o exhaustividad del área de conocimiento con una temática más concreta.


La consecuencia de este descubrimiento, fue la posibilidad de permitir una agrupación completa de todos los documentos según su materia, evitando la reedición de su signatura a cada nueva incorporación o ampliación de la colección.

Según se tiene constancia la Clasificación Decimal de Dewey, fue ideada en 1873 y aplicada en la Biblioteca del Columbia College en 1883. A partir de entonces se desarrollarían numerosas ediciones en las que Melvil Dewey fue ayudado por su principal artífice editorial, Walter Stanley Biscoe. Desde 1876, fecha en la que se presenta la Clasificación Decimal como "A Classification and Subject Index for Cataloguing and Arranging the Books and Pamphlets of a Library" en la Biblioteca del Amherst College, hasta 1932, se sabe de al menos 12 ediciones, en las que participaron otros ayudantes como May Seymor y Dorkas Fellows. A posteriori, la DCC o Clasificación Decimal Dewey se empleo de forma sistemática en la práctica totalidad de las bibliotecas americanas, llegando a publicar la vigésimo segunda edición.

Ejemplo de Subdivisión de la Clasificación Decimal Dewey. Disponible en la Real Escuela de Biblioteconomía y Documentación de Dinamarca. Véase Sitio Web del Profesor Birger Hjørland: http://www.db.dk/ombiblioteksskolen/

Su éxito editorial, hizo que fuera conocida en Europa y principalmente en 1894, cuando llega la primera copia de la Clasificación Decimal Dewey a manos de Paul Otlet y Henri La Fontaine que, con permiso de su autor, trabajaron en la traducción completa de su obra a partir de 1895, así como su adaptación para su uso en las principales bibliotecas europeas y posteriormente su utilización en el gran proyecto de Repertorio Bibliográfico Universal. De hecho Paul Otlet expresa años después:
  • "Han pasado 36 años desde que una afortunada casualidad puso a nuestra disposición una copia de su magnifico sistema de clasificación, cuya idea, tan simple como práctica, abrió de repente para nosotros, más como bibliógrafos que como bibliotecarios, un camino hacia la meta que deseábamos, la construcción de un catálogo universal de todo el conjunto de ideas que los hombres durante siglos intentaron perpetuar por escrito... Nuestras necesidades bibliográficas precisaban un sistema clasificatorio que se pudiera ampliar sin límites" [En referencia a la Clasificación Dewey]
De esta forma y con estos orígenes, Paul Otlet y Henri La Fontaine adaptan la Clasificación Decimal Dewey y generan la Clasificación Decimal Universal, en la que tratan de incluir nuevas y mejoradas características respecto a la original. Las características que hacían única a la clasificación decimal eran:
  • Posibilidad de establecer subdivisiones cada tres dígitos en un determinado área de conocimiento y posibilidad de combinar distintas materias mediante colon :, doble colon :: o mediante corchetes [ ] para el subagrupamiento. En la Clasificación Dewey este tipo de combinaciones no son posibles.
  • Disposición de una cabecera principal vacante, reservada para futuras reestructuraciones o áreas de conocimiento. El número 4 en CDU. En cambio en la Clasificación Dewey todos los números correspondientes a la cabecera de las clases, son utilizados por completo.

  • Las tablas principales están concebidas con una estructura jerárquica que en algunos casos fueron reestructuradas por Paul Otlet, por lo que esta diseñada desde un punto de vista bibliográfico, permitiendo que se adapte mejor a las publicaciones científicas y cualquier otra documentación especializada, dado el grado de exhaustividad de las notaciones. En consecuencia las posibilidades de Especialización se presuponen superiores a las de la Clasificación Decimal Dewey.


Referencias y Recursos.

Bibliográficas.
  • ARNAU RIVED, Pilar. Documentación : hitos históricos, precedentes - Dewey - Otlet - FID. Madrid : Mundarnau, 2005. 96-105 pp. y 248-255 pp. Véase Referencia Completa.
  • LÓPEZ YEPES, José. La documentación como disciplina: teoría e historia. 2ª ed. Pamplona: Eunsa, 1995. 90-106 pp.

Referencias de la Clasificación Decimal Universal.
Referencias sobre la Clasificación Decimal Dewey.

jueves, 28 de febrero de 2008

08.- El Repertorio Bibliográfico Universal

La idea de un Repertorio Bibliográfico Universal consistía en el registro y referenciación de todos los documentos impresos desde el siglo XV hasta la fecha quedando organizado a partir del sistema de clasificación decimal. Paul Otlet y La Fontaine iniciaron el proyecto en el último cuarto del siglo XIX desde la Oficina Internacional de Bibliografía.
  • Objetivos del RBU: Trata de actualizar la bibliografía general universal a partir de la cooperación internacional de todos los países, mediante un método de fichero bibliográfico normalizado que permitiera su rápida recepción e indexación en el índice principal. El resultado de la labor bibliográfica pretendía abundar en el conocimiento de las publicaciones de cada autor y la documentación y publicaciones que existen sobre un determinado asunto, materia o área de conocimiento. De esta manera la RBU se convertiría en una herramienta auxiliar de cualquier investigador o estudioso, llegando al mayor número de usuarios posible.
  • Contenido de la RBU: El repertorio bibliográfico fue concebido como un catálogo que permitía registrar y clasificar sistemáticamente la producción intelectual o bibliográfica a nivel mundial. De esta forma contempla la mayor parte de los tipos y materiales documentales de la época, haciéndose aún más ingente al incluir la posibilidad de registrar colecciones, series o abarcar los vaciados de las publicaciones periódicas o revistas. Lógicamente, este esfuerzo por reunir todo el saber humano en todas sus formas, supuso el principio del fin del proyecto, dado que si bien fue posible establecer unas normas, pautas o procedimientos para su organización, no era capaz de controlar todas las novedades bibliográficas y publicaciones a nivel retrospectivo en el ámbito mundial. Este aspecto unido a los elevados costes que suponía la disposición de sucursales y oficinas bibliográficas en todo el mundo para hacer funcionar el mecanismo de registro universal, hizo que definitivamente la gran idea de Otlet y La Fontaine no pudiera ser finalizada quedando por tanto inacabada.
  • Características de la RBU: Teniendo en cuenta los aspectos citados con anterioridad todos los autores y bibliógrafos de la obra de Otlet y La Fontaine, coinciden en denominar la RBU con dos descriptores; Universal y Exhaustiva. El concepto de universalidad si bien no es original o exclusivo de la RBU, si representa muy bien el deseo e interés de establecer una cooperación internacional para el acuerdo de los métodos de clasificación, catalogación y descripción que en el futuro afectaron a cada continente y potencia editora. La RBU se consideró el repertorio más amplio en cuanto a producción científica, literaria, artística, además de la universalidad de tipologías documentales que abarca (monografías, artículos de revistas, congresos, actas, simposios, partituras, fotografía, documentación musical...). Se trata de un repertorio exhaustivo y no selectivo dada la universalidad e intercionalidad del proyecto.
  • Confección de la RBU: En el desarrollo de la RBU, Paul Otlet y La Fontaine desarrollan un plan de trabajo que contemplaba la catalogación y la clasificación de la información bibliográfica referente a cada publicación, quedando plasmado en fichas catalográficas de tamaño estándar, denominadas también fichas universales por ser siempre de las mismas medidas (125mm/75mm).


    El resultado de este método de trabajo es una base repertorial dispuesta en fichas catalográficas, accesibles mediante Repertorios o Bibliografías de acceso a saber:

    • Repertorio N: Nombres de Autores (Autoridades - Onomástico)
    • Repertorio NR: Títulos de Publicaciones Periódicas
    • Repertorio NT: Títulos de Monografías
    • Repertorio A: General de Materias
    • Repertorio B: Materias Clasificado Sumariamente
    • Repertorio AG: Materias según su origen geográfico.
    • Repertorio NRT: Vaciado de Publicaciones Periódicas.
    • Repertorio Anexo Rúbricas de la Clasificación Bibliográfica Decimal (Repertorio I)
    • Repertorio inventario de Repertorios (Repertorio IV)

07.- El Instituto Internacional de Bibliografía

El instituto Internacional de Bibliografía es el resultado de la necesidad de establecer una bibliografía universal, en la cual aplicar la Clasificación Decimal Universal. Esta necesidad se trasladó a la Sociedad de Naciones convocándose acto seguido la primera Conferencia Internacional de Bibliografía que se celebraría en Bruselas el 2 de Septiembre de 1895.

Se debe recordar que los preludios del Instituto Internacional de Bibliografía, hay que encontrarlos en el Instituto Internacional de Bibliografía Sociológica, que inicialmente fue fundado para tratar de elaborar repertorios de caracter científico al respecto de las humanidades, ciencia sociales, e incluso determinadas ramas del derecho. Paul Otlet vio la importancia de utilizar el método bibliográfico científico y expandirlo a todas las áreas de conocimiento para abarcar todas las publicaciones de manera universal. Esta idea fijó el futuro de sus investigaciones y de su trabajo uniformador.

Fue en el mismo año 1895 cuando se puso en marcha el Instituto Internacional de Bibliografía (IIB) con caracter urgente, tras ser acordado en la Conferencia Internacional de Bibliografía. Esto a su vez supone la creación de la Oficina Internacional de Bibliografía (OIB), que se encargaría de la recepción completa de todas las fichas bibliográficas de todas las obras y publicaciones de cada país. De esta forma los Centros de Bibliografía de cada nación remitían sus ficheros a la Oficina Internacional de Bibliografía que armonizaría toda la información para generar lo que se denominaría el Repertorio Bibliográfico Universal. Véase el gráfico de Mecanismo de Producción del RBU.


Los centros bibliográficos nacionales adscritos en las principales bibliotecas nacionales, se concebían como puntos de registro general de cuanto publicaba un país. Como se muestra en el gráfico la información bibliográfica era transmitida a la Oficina Internacional de Bibliografía, por lo que suponía un ejercicio de coordinación superior entre todas las instituciones y organismos bibliotecarios participantes. En un primer momento el Instituto Internacional de Bibliografía centró sus esfuerzos en establecer una base de repertorios científicos para cubrir las necesidades del sector, por lo que se crea una figura que ha llegado intacta y ampliada hasta nuestros días; el documentalista. Se entiende por documentalista aquella persona que suministraba las fuentes de información que quedaban organizadas en el Repertorio Bibliográfico Universal. Tras años de desarrollo del RBU, el proyecto cede por la incapacidad de mantener una cooperación bibliográfica fluida además de la sucesión de guerras mundiales que provoca interrupciones de fuerza mayor.

Será en 1928 cuando Paul Otlet y La Fontaine cesen sus esfuerzos en el Instituto Internacional de Bibliografía, produciéndose posteriormente en 1931 un importante cambio de fondo y forma. De hecho pasará a llamarse Instituto Internacional de Documentación, siendo esta denominación, suficientemente significativa, de los orígenes de la Documentación moderna. Pero en 1938 vuelve a cambiar su denominación para ser la Federación Internacional de Documentación. De esta forma se convierte en un centro de investigación de la documentación desde un punto de vista teórico, dejando de lado el espíritu práctico de desarrollo sistemático de bibliografías científicas, preocupándose por la metodología, la normalización, la reproducción de documentos, la terminología y su definición, el desarrollo y publicación de ediciones de la CDU, así como el desarrollo de congresos de documentación de caracter bianual con los miembros nacionales y particulares de la FID.

Esta transformación tiene una continuidad desde 1928 hasta 1959 con Frits Donker Duyvis que traslada la sede de la FID de Bruselas a La Haya. Este cambio se desarrolla por la pérdida de la preponderancia en documentación en Bélgica en favor de Holanda. Se considerará un periodo convulso en el que se sufre la interrupción de la Segunda Guerra Mundial y la muerte de La Fontaine en 1943 y Otlet en 1944. No obstante los principales logros del FID serían la ampliación del número de miembros a la federación, la consecución de nuevas publicaciones de la CDU y la creación de la revista; Revue de la Documentation.

Entre 1959 y 1966, Voorhoeve y Van der Brugghem, toman las riendas de la FID y consiguen extender su alcance a Iberoamérica, logrando transmitir la importancia de la organización de la producción científica a nivel internacional.

Entre 1966 y 1971, Sviridov y Van der Brugghem tratan y finalmente logran introducir el término información en la denominación de la Federación, llamándose Federación Internacional de Información y Documentación desde 1989. Por lo que se produce una toma de conciencia anexa a la documentación, que es la documentación como instrumento de información científica.

Teniendo en cuenta la cantidad de cambios que el Instituto Internacional de Bibliografía sufre, se presenta un breve esquema con los hitos, fechas y transformaciones más importantes hasta su identificación como FID, Federación Internacional de Información y Documentación.



El Instituto Internacional de Bibliografía descrito por uno de sus principales Expertos; José Ramón Pérez Álvarez-Ossorio.

Si bien el FID es una institución con largo recorrido histórico y una presencia internacional semejante a la que da cobertura la propia ONU, en España se han creado grandes figuras de la documentación que han enlazado y desarrollado gran parte del esfuerzo integrador y de desarrollo documental de la FID. Entre las figuras Españolas en la FID cabe destacar a Javier Lasso de la Vega, Manuel Castillo y José Ramón Pérez. En el caso de ésta última figura, se puede encontrar un interesante artículo en la Revista "El Profesional de la Información" en el que desentraña lo que ha supuesto y ha sido la evolución del Instituto Internacional de Bibliografía, hasta convertirse en la actual Federación Internacional de Información y Documentación, explicando sus funciones, miembros y principales reuniones a finales del Siglo XX. Por ese motivo y con el fin de precisar más incluyo algunas citas textuales del artículo que se encuentra disponible en la siguiente referencia a texto completo.


Evolución de la FID


Si, en el comienzo de esta su segunda centuria, hubiera que buscar algunos rasgos característicos que definan la situación actual y las perspectivas de la FID para el futuro inmediato, podríamos señalar tres elementos, aun a riesgo de caer en una excesiva simplificación:
  • 1.- Una "regionalización" cada vez mayor de las actividades de la FID.
    La cooperación internacional puede ser más fácil y eficaz si se establece entre grupos de países geográficamente próximos o unidos por afinidades de otro tipo (lingüísticas, culturales, etc.). Desde hace muchos años han existido en la FID dos comisiones regionales: una para América Latina, FID/CLA, y otra para Asia y Oceanía, FID/CAO; y no es ocioso recordar aquí que España y Portugal participan en las actividades de FID/CLA sobre la base de sus lazos lingüísticos y culturales con los países latinoamericanos.

    Pues bien: de acuerdo con esta tendencia regionalizadora, se han creado en los últimos años cuatro nuevas comisiones regionales para Africa, FID/CAF; Oriente Próximo y Africa del Norte, FID/NANE; Europa, FID/ROE; y Norteamérica y el Caribe, FID/CNA. Es oportuno destacar que, en la actualidad, España ostenta la Presidencia y, por lo tanto, la Secretaría de la Organización Regional para Europa FID/ROE.


  • 2.- Una importancia creciente de los llamados "Grupos de interés especial" (conocidos en inglés como Special interest groups -Sig) en la infraestructura técnica de la Federación.
    En el pasado, dicha infraestructura estaba constituida íntegramente por los Comités permanentes. Algunos de ellos mantenían una actividad continua y celebraban reuniones regularmente; otros, por el contrario, manifestaban una actividd más esporádica, y algunos han ido desapareciendo o refundiéndose con otros. En la actualidad, permanecen siete Comités:
  • FID/CR (Classific ation Research)
  • FID/ET (Education and Training)
  • FID/FT (Fundamentl Theory of Information)
  • FID/II (Information for Industry)
  • FID/IP (Information Policies and Programmes)
  • FID/IPI (Intellectual Property Issues)
  • FID/SD (Social Sciences Documentation and Information)
  • Junto a estos Comités permanentes, se ha ido consolidando la figura de los grupos de interés especial. Se trata de grupos de trabajo, de ámbito más reducido, creados para estudiar temas puntuales de gran importancia coyuntural o de especial actualidad, y que pueden crearse y disolverse con gran flexibilidad y a medida de las necesidades. Algunos de ellos podrán transformar­se en Comités permanentes, si su evolución así lo aconseja. Son diez los grupos de este tipo que existen en la actualidad:
  • FID/ARM (Archives and Records Management)
  • FID/ASME (Advisory Services for Small and Medium Sized Enterprises)
  • FID/BFI (Banking, Finance and Insurance Information)
  • FID/EIS (Executive Information Systems)
  • FID/IPA (Information for Public Administration)
  • FID/MIP (Roles, Careers and Development of the Modern Information Professional)
  • FID/MSS (Marketing of Systems and Services)
  • FID/QI (Quality Issues in the Information Sector)
  • FID/SCRM (Safety Control and Risk Management)
  • 3.- Una nueva estructura de los Miembros.
    Hasta 1992, los miembros de la FID eran de tres tipos:


  • Miembros Nacionales, uno por país, que actúan como puntos focales de las actividades de la FID a nivel nacional, y constituyen la columna vertebral de la misma.



  • Miembros Internacionales, organizaciones internacionales no gubernamentales con actividades o intereses en el campo de la Información y Documentación.

  • Miembros Afiliados, instituciones o personas físicas interesadas en los fines de la Federación y que participan en sus actividades. En la Asamblea General de 1992, celebrada en Madrid, se aprobó una nueva estructura de Miembros: continúan con sus mismas características las categorías de Miembros Nacionales y Miembros Internacionales; y la categoría de Miembros Afiliados se desdobla en dos:
      • Miembros Personales, personas físicas interesadas en los fines y actividades de la Federación, y
      • Miembros Institucionales, categoría integrada por organismos e instituciones gubernamentales o no gubernamentales sin fines de lucro (organismos educativos, de investigación, fundaciones, etc.).
      • Miembros Corporativos, reservada a empresas y corporaciones tanto del sector privado como del público.

jueves, 21 de febrero de 2008

06.- Paul Otlet y Henri La Fontaine: Los Comienzos

Conociendo los precedentes de la Documentación basados en el desarrollo de la bibliografía y por ende de la cultura escrita y del libro, se está en disposición de estudiar a los artífices de la documentación. Documentación, es un término moderno introducido por primera vez en España por D. Javier Lasso de la Vega en su manual de documentación, en el cual define la documentación y su connotación científica, además de recoger sus principios a partir del análisis de los trabajos bibliográficos llevados a cabo por Paul Otlet.

Paul Otlet es considerado uno de los padres de la Biblioteconomía y Documentación junto con Henri La Fontaine. La repercusión de sus trabajos y actividades se vería reflejada en una importante corriente investigadora y epistemológica en todo el mundo hasta nuestras fechas.

Paul Otlet y Henri La Fontaine

Paul Marie Ghislain Otlet (1868-1944) , nació en Bruselas en 1868. Su formación y estudios superiores fueron desempeñados en la Universidad de Lovaina en París donde estudio Derecho, Sociología, Economía Política y en la que llegó a adquirir una importante reputación como bibliógrafo de prestigio. Paul Otlet es conocido por ser el fundador del Instituto Internacional de Bibliografía y haber llevado a efecto la creación de la Clasificación Decimal Universal, más conocida como CDU. Las inquietudes de Paul Otlet se centraban y fundamentaban en la organización lógica y racional de todas las ideas y principios que como positivista y estudioso de la doctrina científica había adquirido con el tiempo en su periodo universitario. Sus aportaciones fueron recogidas en la Sociedad de Estudios Sociales y Políticos fundada en Bruselas en 1891 en la cual conoció al que sería posteriormente su compañero, Henri La Fontaine (1853-1943). Ambos colaboran en la constitución del Instituto Internacional de Bibliografía de Sociología en 1893 en donde se plasmarán los pensamientos de Otlet inspirado por su profesor Edmond Picard y Ferdinand Larcier en torno a la suma de los conocimientos e ideas como motor de la ciencia, la importancia de la originalidad de las ideas y su publicación en términos de calidad y no cantidad. En estas ideas eran revolucionarias en el siglo XIX y forman parte de los valores y parámetros que la documentación moderna tiene en su código de trabajo. De hecho Otlet entendía que sin un procedimiento que permitiera tratar los documentos y publicaciones científicas, se corría el riesgo de duplicar los trabajos, especialmente en las disciplinas y ciencias humanas y sociales dado que los resultados de éstas no son tan sistemáticos como los de las ciencias naturales o puras. Para solucionar el problema, Otlet propone varias vías de solución;
  • a) Establecer una clasificación científica de las fuentes.
  • b) Elaborar un catálogo de las fuentes que incluyera indización y resumen de cada una de ellas.


Bajo estas vías o directrices, Otlet junto con La Fontaine inician un importante trabajo de bibliografía de las ciencias que trata de recopilar, organizar y clasificar las fuentes científicas, incluyendo aquellas publicaciones primarias. Este trabajo siempre continuo e inacabado dio como resultado la aparición del concepto de conocimiento científico por acumulación que en gran cantidad de definiciones e introducciones a la documentación se suscribe como punto de partida a la hora de ser tratada la ciencia. Como resultado de esta idea, publican diversos repertorios de legislación, ciencias sociales y estadística. También incorporan un repertorio onomástico de autores relacionados con las fuentes de los repertorios anteriores, que facilita la consulta por autor. Este alarde bibliográfico y repertorial no es exclusivo de Otlet y La Fontaine.

Si bien la bibliografía es conocida y elaborada desde que existen documentos manuscritos. La importancia y relevancia de las bibliografías y repertorios de Otlet y La Fontaine radican en la aplicación de un método bibliográfico para la investigación científica, a diferencia de las bibliografías tradicionales que pretendían servir como mero elemento de control, descripción y recuperación de colecciones bibliográficas. Dicho de otra forma, Otlet y La Fontaine llevan a efecto lo que se conocerá como el repertorio o bibliografía científica.

En 1985, se suceden acontecimientos de gran calado en la génesis de la documentación como ciencia y objeto de estudio. Paul Otlet accede a la primera invención en clasificaciones bibliográficas; se trata de la Clasificación Decimal de Melvil Dewey o Clasificación Dewey DDC que había sido publicada en 1876. Si bien las aportaciones de Dewey se basaban en la organización sistemática de los libros por temas numerados correlativamente, Paul Otlet aporta innovaciones como el empleo de una notación relativa decimal, símbolos para la combinación de las diversas numeraciones, capacidades relacionales de las temáticas clasificatorias, principalmente. Estas mejoras e innovaciones se tradujeron en la publicación de la Clasificación Decimal Universal, conocida como la CDU.

La nueva clasificación permitía la subdivisión de las materias y áreas de conocimiento de manera ilimitada respondiendo al principio de orden del conocimiento. Este trabajo provocó la redenominación del Instituto Internacional de Bibliografía Sociológica por Instituto Internacional de Bibliografía. Esto significó el germen del desarrollo de una nueva disciplina científica, que posteriormente se redefiniría como documentación y la toma de conciencia de un trabajo a gran escala, el proyecto RBU o Repertorio Bibliográfico Universal.




Documental Biográfico sobre Paul Otlet.







Lectura: Tras las huellas de Otlet y La Fontaine.

Para terminar de perfilar el contexto y la historia general de Otlet y La Fontaine, sugiero realizar una lectura muy agradable y apasionante a través de los párrafos del profesor Felix Sagredo, que escribió un interesante artículo en la Revista Documentación de las Ciencias de la Información en el año 2001, en relación al estudio documental contemporaneo y de su raíz euro-norteamericana.
De este artículo reproduzco unos párrafos en relación a las huellas del proyecto de Otlet y La Fontaine para que pueda ser comentado:

Tras las huellas de Otlet y La Fontaine. Profesor Felix Sagredo.

Empeñados en la profundización del tema enunciado, tratamos de retomar anteriores conexiones con los orígenes de la Documentación. Sabíamos, por estudios precedentes del Dr. López Yepes y sobre todo por investigaciones de la Dra. Pilar Arnau, que la obra de los documentalistas belgas y de su equipo, desde la celebración en Bruselas, en setiembre de 1895, de la 1ª Conferencia Internacional de Bibliografía, había fraguado en la creación del Instituto Internacional de Bibliografía, con el objeto de realizar el Proyecto de Repertorio Bibliográfico Universal.

Como consecuencia de la citada Conferencia, Leopoldo II, rey de los belgas, emite el de septiembre de 1895, una Real Orden creando el Instituto Internacional de Bibliografía. Quedaba, con esta Orden, inaugurada oficialmente lo que después sería Ciencia Documental, así como la implicación de la tecnología en el mismo quehacer documental. Todos conocemos las repercusiones de tal evento, pero el desarrollo del mismo, imbricado entre dos contiendas europeas de ámbito mundial, iba a tener sus consecuencias en el ambicioso proyecto otletiano. El citado proyecto siguió oficialmente vivo hasta 1980, en que tras la abrogacion de la Orden Real, quedaba encomendada la labor bibliográfica a la Biblioteca Alberto I de Bruselas.

La Oficina Internacional de Bibliografía comenzaba su andadura con la aportación de más de 400.000 fichas por parte de sus promotores, clasificadas siguiendo el modelo de la Clasificación Decimal del americano Melvil Dewey, que ellos perfeccionaron para crear la Clasificación Decimal Universal (CDU). Pero ¿dónde fueron a parar sucesivamente los riquísimos fondos documentales reunidos por el equipo de Otlet? Dadas las coordenadas políticas del siglo XX, su andadura resultó más que complicada.

Nosotros 14 felizmente hemos contemplado, de nuevo en vías de reorganización, gran parte del legado otletiano en la ciudad belga de Mons —Ciudad del Libro—, que en 1993 acepta dicho legado, para reorganizarlo y exponerlo —en más de 6 km. de estanterías— con el fin de perpetuar el sueño documental de los siglos XIX y XX. Pero veamos sumariamente el periplo seguido por los diferentes fondos dentro de diversas organizaciones surgidas al hilo de dicho quehacer documental, y dónde fueron a parar los mismos.

Para las ya voluminosas bibliotecas se creaba en 1906 el Museo del Libro, situado en la calle Villa Hermosa, sede de la OIB; en 1907 la Biblioteca Colectiva de la Sociedad de Sabios o Biblioteca Colectiva Internacional, que se instala en la calle Régence; para diferentes diarios y revistas, en 1907, se dota el Museo Internacional de la Prensa.

A partir de 1908, con el nombre de Archivos Enciclopédicos Internacionales, se reúnen diversas colecciones documentales e iconográficas, que se instalan en la Capilla Saint Georges. El Museo Internacional de la Prensa queda instalado en la Capilla de Nassau, hoy dentro de la Biblioteca Real de Bruselas.

La Oficina de Documentación Feminista aparece en 1910; ese mismo año se crea la Unión de Asociaciones Internacionales, así como el Museo Internacional. Otlet soñó con reutilizar las instalaciones de la Exposición Universal de Bruselas de 1910, para ubicar allí toda esta serie de instituciones documentales; pero el incendio sobrevenido posteriormente le hace desistir de tal idea. La 1ª Gran Guerra interrumpirá este rápido desarrollo y los proyectos de unificación de los fondos, pero en el mismo 1919, una vez finalizada la contienda, se concibe la idea de buscar un lugar adecuado para todo el entramado documental y museístico.

Aprovechando circunstancias políticas y sociales propicias para este movimiento de carácter ecléctico e internacional, el Gobierno belga otorga a Otlet, el ala sur del Palacio del Cincuentenario de la Independencia belga, que albergará todos los fondos del futuro Palacio Mundial o Mundaneum. Los años 20 fueron la etapa dorada del desarrollo de las ideas otletianas. La década de los 30, aunque 1934 fue el año del Traite de Documentation, resultó sin embargo para Otlet y su proyecto documental, una década nefasta. En efecto, el Gobierno precisaba urgentemente reubicar las colecciones reales del Museo de Arte e Historia y exige el desalojo del Mundaneum. La invasión alemana por otra parte, previa a la 2ª Gran Guerra, acelera el desalojo de las valiosas colecciones e instalaciones de todo tipo. En 1941, la ciudad de Bruselas cede, para reinstalar las colecciones, unos antiguos locales de la Facultad de Medicina (el Instituto de Anatomía) en el Parque Leopold. En 1972 los fondos son trasladados nuevamente dentro de la misma Bruselas, hasta que en 1993, la villa de Mons acepta acogerlos en el edificio de la Independencia.

Este es sumariamente el camino recorrido durante el siglo XX por más de 18.000.000 de fichas en sus correspondientes cajoneras; por unos 200.000 ejemplares de diarios de los países más diversos, y por más de 100.000 fotografías de los temas más dispares; así como por más de 20.000 carteles publicitarios y de propaganda de todo tipo; por unas 100.000 tarjetas postales de entre los años 1900-1934, reflejo de las bellezas paisajística y arquitectónica de los países más distantes; por miles y miles de fascículos e impresos de la más dispar naturaleza; literatura gris de movimientos políticos y sociales, y por todo tipo de elementos culturales, de los que se ofrece una buena muestra en el áditon y en el hall del actual Mundaneum situado en la Rue Nimy de Mons.

Referencias.
  • LÓPEZ YEPES, José. La documentación como disciplina: teoría e historia. 2ª ed. Pamplona: Eunsa, 1995. 59-97 pp.
  • LEVIE, Francoise; PEETERS, Benoît. El hombre que quiso clasificar el mundo = The Man Who Wanted to Classify the World = L'Homme qui voulait classer le Monde. Paris: Impressions Nouvelles, 2007.

lunes, 18 de febrero de 2008

05.- Los orígenes de la Documentación: La Bibliografía

Los orígenes de la documentación hay que buscarlos en el pasado más remoto de la historia de los documentos. Se podría situar en torno al año 3000 a.C , cuando las tabletas de arcilla se utilizaban como material escriptorio para la información administrativa, contable en la gestión de los recursos de la civilización Sumeria y de la Antigua Mesopotamia.

En un repaso muy rápido, se pueden observar otras culturas como la Egipcia, Griega y Romana que generan una mayor variedad de documentos no sólo en función al material escriptorio, (papiros, pergaminos, tabletas de madera encerada) sino también en función a la temática que se amplía a la literatura y técnico-científica.


Todo este proceso de evolución queda marcado por un periodo de letargo y lentitud en la producción documental durante la edad media, periodo en el que el acceso a la cultura queda restringido a los monasterios y centros religiosos que tenían una misión formativa, educativa y cultural. La producción documental era costosa y basada en el pergamino, por lo que el trabajo de edición y documentación fue lento.

Pero esta situación cambia a partir de la invención de la imprenta de Gutemberg, unido al descubrimiento de la pasta de papel en Europa, durante el siglo XV. La imprenta, permite lo que se conoce como la Primera Explosión Demográfica de la Documentación, por permitir un trabajo en serie de la impresión de los documentos. La utilización de tipos y letrerías que permitían la composición de los textos de cada página y la solución de imprenta por imposición, permitieron a la imprenta generar importantes tiradas de ejemplares, o lo que es lo mismo generar decenas y centenares de copias de una obra concreta. Esto supuso que el libro o documento empezara a estar al alcance de más sectores de la población y por ende, la cultura y la educación. Unido a ello, las universidades que empiezan a consolidarse entre el siglo XV y XVI, actúan como puntos de difusión de esa cultura, permitiendo un primer avance en la generalización de la cultura.

En siglos posteriores y con relación a las mejoras planteadas en las imprentas, la producción documental aumenta de forma sobresaliente, generando un problema de control de la información. Entre toda la producción documental, llegaba a ser complicado o tedioso, localizar una obra determinada que versara sobre un determinado asunto o materia. El problema adquirió un alcance internacional, puesto que la producción documental no sólo se ofrecía a nivel de un único país o región. La variable idiomática y el periodo de maduración de las lenguas vernáculas, hizo coexistir una misma obra en diferentes idiomas.

La solución al problema de control de las publicaciones producidas, aparecio de forma concluyente como resultado de las experiencias aprendidas hasta el Siglo XVIII. Durante este siglo, (el de las luces), tiene lugar un movimiento en Europa y en especial en Francia, que se denomina el Enciclopedismo y la Ilustración, que trata de crear obras de referencia de carácter universal que contemplen todo el saber y conocimiento existente. Uno de los primeros problemas a los que se enfrentan, es localizar precisamente las fuentes de información o libros y documentos que les sirvan como base de sus artículos científicos. En consecuencia se toma conciencia de la necesidad de crear un instrumento que fuese capaz de poner en contacto la comunidad científica y sus obras respecto de sus estudiosos y hombres ilustrados. Esta necesidad, hace que se creen las primeras bibliografías.

Como se sabrá, el Siglo XVIII y XIX se caracterizan por un segunda explosión demográfica de la publicación de libros, obras de referencia, artículos de revistas, publicaciones científicas, congresos, literatura gris... que hacen cada vez más difícil el control documental de la información publicada. Será en este contexto cuando la bibliografía se constituye como una ciencia o disciplina emergente que viene a gestionar el descontrol de publicaciones.
Es importante tener en cuenta que Bibliografía en un primer momento se denominó como Lista de libros, (Que no hace referencia a los contenidos), llegando a ser asociada al estudio y conocimiento de los manuscritos y libros antiguos tal y como apela la corriente anglosajona que la define. Pero según la corriente europeo-continental, la Bibliografía es la ciencia de las bibliotecas y la ciencia del libro de la cual derivo la Biblioteconomía y la Documentación, que iniciaron Paul Otlet y La Fontaine. También se entiende por Bibliografía la Ciencia de los Repertorios, siendo una concepción moderna que gestó el Bibliotecario Francés Gabriel Peignot en 1812 con el Repertoire Universal de Bibliographie.
Teniendo en cuenta todos estos aspectos, la bibliografía se convirtió en el principal instrumento integrador y mediador entre la producción y literatura científica y cultural y las redes sociales consumidoras y estudiosas de dicha documentación. Esta función fue ampliamente desarrollada por Paul Otlet y La Fontaine con su Repertorio Bibliográfico Universal y su Instituto Internacional de Bibliografía Sociológica desde sus inicios. Y en estas líneas se encuentra el orígen de la Biblioteconomía y de la Documentación como ciencia.

Qué es Bibliografía.

Antes de seguir adelante, con los orígenes de la Documentación, es necesario conocer y definir qué es una bibliografía. A modo introductorio:
  • Según José Antonio Moreiro es Brújula orientadora en el universo de la información científica... que ha sido el germen y principal bagaje de la Documentación.
  • Según Robert Estivals la Bibliografía se presenta como una respuesta a la necesidad de información rápida del lector frente a la masa de documentos escritos por medio de la aplicación de un esquema que permita la clasificación de los documentos.
  • Según Mateu y Llopis es el estudio y exposición científica, metódica, de cuanto se ha producido sobre una materia cualquiera.
  • Según José López Yepes es Ciencia de los repertorios.
Aún así son insuficientes estas alocuciones y por ello utilizamos las obras de referencia para documentar mejor si cabe el significado de bibliografía. Por ello, consultando el Diccionario Enciclopédico de Ciencias de la Documentación, encontramos una importante fuente de conocimiento al respecto, que he tratado de condensar en las siguientes líneas:
  • Bibliografía Etimológicamente: La voz bibliografía, etimológicamente procede de la conjunción de dos formas griegas de (Libro) y de (escribir). Su significado originario es "escribir libros con la mano" es decir, el arte de los copistas.
  • Bibliografía Evolución de su Significación: El término ha evolucionado semánticamente a lo largo de los siglos convirtiéndose en una palabra polisémica, pues no siempre los nuevos sentidos han desplazado a los precedentes concediendo a la palabra una ambigüedad que se mantiene hasta hoy. Siguiendo un orden cronológico, éstos son los significados que se han adjudicado a bibliografía, desde el etimológico "copiar libros con la mano": "escribir libros", en el sentido material de "composición, redacción de libros" (Siglo XII); "descripción de libros", "lista de libros" (ambos desde el siglo XVII); "conocimiento de los antiguos manuscritos" (Siglo XVIII); "ciencia de las bibliotecas" (Siglos XVIII-XIX); "Ciencia del libro" (Siglo XIX) y, por último "parte de la Documentación que se ocupa de los impresos" (Siglo XX).
  • Bibliografía en la Actualidad: En nuestros días sigue vigente el uso de la palabra bibliografía tanto para designar las listas de libros - Los denominados repertorios bibliográficos, obras de consulta integradas por informaciones ordenadas de acuerdo con un sistema determinado, en las que se contiene la descripción de un texto escrito - Como a la ciencia que los estudia y redacta, la Bibliografía que algunos autores identifican como la Ciencia del Libro en sentido amplio. Efectivamente, junto a "lista de libros", las dos acepciones de la voz bibliografía, que han gozado de mayor fortuna y que perduran hasta hoy son "Ciencia del libro" y "Ciencia de los Repertorios". Ambas se adjudican a Bibliografía como ciencia, y se encuentran en la base de las dos tendencias en las que, tras varias centurias de reflexión, se consolida la disciplina en el siglo XX.
  • Bibliografía Primera Tendencia, Anglosajona: Hasta bien entrado el siglo XVIII, la técnica bibliográfica - Como mera práctica, todavía sin constituir ni como ciencia ni como disciplina académica - se cultiva de modo similar en toda Europa, siempre muy ligada a la redacción de repertorios bibliográficos. Pero a partir de la primera mitad del mencionado siglo, comienza a afirmarse en Inglaterra una tendencia que desemboca en la llamada bibliografía tipográfica, practicada por los bibliotecarios y libreros y que se ocupa sobre todo del estudio de los libros antiguos, singularmente de los publicados en els siglo XV, los denominados incunables. Esta orientación de la Bibliografía, modificándose y perfeccionándose sin cesar, se afirma en los países de habla inglesa y hoy se encuentra vigente entre los autores que se integran dentro de la que algunos llaman Tendencia Anglosajona. Para dichos autores la bibligorafía es la Ciencia del libro, al que estudian desde todos los puntos de vista: histórico, descriptivo, analítico, catalográfico e, incluso, histórico-literario.


  • Bibliografía Segunda Tendencia, Europea: La segunda tendencia en la que, despues de dos siglos, cuaja la reflexión sobre la Ciencia bibliográfica es la que se denomina Tradicional o Europeo-Continental. Sus antecedentes más claros hay que buscarlos en la propuesta que hace en 1802 el bibliotecario y bibliófilo francés Gabriel Peignot, quien, en su Diccionario razonado de bibliología, usa por pirmera vez tal voz - Bibliología - Para designar a la Ciencia del libro, reservando Bibliografía para nombrar a una de sus ramas o partes: justamente la que se ocupa del estudio de los repertorios bibliográficos. El concepto de bibliografía que sostienen quienes se integran en esta tendencia, la circunscribe a la actividad y la teoría relacionada con los repertorios bibliográficos: todo lo que tiene que ver con ellas, las listas de libros mismas, la teoría general de los repertorios, su estructura, finalidad, uso, articulación y desarrollo histórico, la metodología de su confección, el estudio de cada bibliografía, todo esto constituye y es en sentido propio la Bibliografía.

  • Bibliografía Segun Louise Noëlle Malclès: Para los autores de la tendencia europeo-continental, una definición adecuada de la Bibliografía podría ser la que propone L.N.Malclès en su Manuel de Bibliographie: "La bibliografía ocupa un sector de la bibliología o Ciencia del Libro y se propone buscar, identificar, describir y clasificar los documentos impresos, con el fin de constituir los repertorios adecuados para facilitar el trabajo intelectual"
Qué tipos de bibliografías podemos encontrar.

Con la intención de que vayan siendo conocidos algunos tipos de bibliografía, a continuación se exponen algunas de las más interesantes:
  • Bibliografías Abiertas: Bibliografías que están en fase continua de recibir información bibliográfica según se vaya produciendo.
  • Bibliografías Analíticas: Es una bibliografía tipográfica que añade la descripción bibliográfica de las obras, un resumen de contenido y palabras clave. Proporciona signaturas topográficas, reclamos, supresiones, filigranas, caracteres tipográficos y demás elementos que sirven para la investigación histórica.
  • Bibliografías de Bibliografías: Es un repertorio bibliográfico en el que se enumeran y describen obras que a su vez contienen información bibliográfica y que por lo tanto son también bibliografías. Se consideran documentos terciarios.
  • Bibliografía Crítica: Repertorio que incluye comentarios o juicios de valo sobre las obras que describen. Estos comentarios pueden ser elaborados por los propios autores o por críticos y editores literarios o bien tomados de terceras fuentes, que permiten la inclusión de sus correspondientes citas. Muchas veces las bibliografías analíticas tienen en cuenta características de las bibliografías críticas.
  • Bibliografía Descriptiva: Repertorio que registra las particularidades bibliográficas de un libro determinado que permiten identificar la genealogía completa del libro y sus correspondientes variantes. Especialmente utilizada como instrumento para el estudio de los Fondos Bibliográficos Antiguos.
  • Bibliografía Nacional: Es el repertorio bibliográfico en el que se recoge la producción tipográfica de un país, que suele estar escrita en su correspondiente lengua oficial. Puede abarcar los escrito sobre un país, lo escrito por los naturales del país o lo escrito en cualquier lugar en su lengua oficial. Algunos Ejemplos: Bibliotheca Hispana Nova, Bibliotheca Hispana Vetus.
  • Bibliografía Retrospectiva: Repertorio que incluye los documentos aparecidos en tiempos anteriores a su publicación. Principalmente utilizada para llevar a cabo investigaciones históricas o retrospectivas.
  • Bibliografía Universal: Repertorio que recoge todas las obras publicadas por diversos países, sin limitaciones en cuanto a materia, periodo cronológico, país, autor, lengua... pudiendo ser general o especializada. Su origen reside en el Repertorio Bibliográfico Universal de Paul Otlet y Henri La Fontaine. Un conjunto de bibliografías nacionales, puede considerarse una Bibliografía Universal.
Características y Objetivos de una buena bibliografía.

Características:
  • Precisión
  • Exhaustividad
  • Ausencia de Repeticiones
  • Forma bien dispuesta
  • Sentido Crítico
  • Distanciamiento Tolerable
Objetivos:
  • Registrar la producción de carácter científico para establecer un inventario.
  • Establecer un sistema de indización qué permita recuperar dentro de ese inventario
  • Permitir la verificación rápida
  • Permitir un seguimiento de la cuestión científica
  • Avisar sobre aparición de nuevas obras a los interesados
  • Comparar entre obras distintas
  • Revalorizar las colecciones actuales de libros y revistas o diarios.